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Lunes, 09 03 2020
(Tiempo estimado: 6 - 11 minutos)
DANILO ASTORI

«El gobierno está alentando conductas devaluatorias que pueden tener repercusión en la inflación»

El exministro de Economía criticó a Lacalle Pou por decir que el dólar debería estar más arriba de lo que está.

Gustavo Carabajal - República Radio

"La ley de urgente consideración va en contra de la fortaleza democrática y republicana del país porque no hay un respeto a la separación y al equilibrio que debe existir entre los poderes del Estado" (Foto Montevideo Portal)

Danilo Astori sabe que pese a su nuevo rol en el Senado, seguirá siendo una referencia de consulta permanente en el tema económico. Y a su tarea parlamentaria, se sumará el rol de ser el dirigente opositor más inquisidor de la marcha de la economía.

A solo una semana de la asunción del nuevo gobierno, el exministro ya lanza una advertencia muy peligrosa. Astori asegura que desde el gobierno «se están alentando conductas devaluatorias, que generan expectativas en la gente de que el dólar va a seguir subiendo».

«Eso alienta una devaluación más rápida, y por lo tanto una repercusión indudable sobre la inflación que la vamos a estar viendo próximamente», aseguró. Cuestionó especialmente que el presidente Lacalle Pou haya anunciado que «el dólar debería estar más arriba de lo que está» y que un ministro haya hecho lo mismo «alentando a la gente a comprar dólares, antes de que suba más».
«Ese impacto sobre la inflación puede tener efectos depresivos sobre el contenido de los salarios, de las jubilaciones y castigar especialmente a los más humildes», consideró.

En una extensa nota con República Radio, el flamante senador relató detalles de la forma en que encara su nueva responsabilidad, y dio su visión sobre la ley de urgente consideración, y la situación actual del Frente Amplio.

- ¿Se está acostumbrando a ser senador?

- Lleva un tiempo de adaptación el pasar a cumplir una nueva función.

Tengo la fortuna, el privilegio y el honor de haber podido conocer esta tarea durante los 15 primeros años de mi vida política pública, no es nuevo para mí, pero reconozco que esa adaptación se necesita, son ritmos diferentes de trabajo.

- ¿Cuáles son las principales diferencias?

- En el Ministerio es una permanente demanda de tomar decisiones, muchas de ellas urgentes ante situaciones en previstas o imprevistas. En el Senado, en cambio, hay un ritmo de análisis de las cosas que por un lado es más colectivo, con mayores fuentes de opinión, por lo tanto los tiempos y los ritmos de desarrollo de la labor son bastante distintos.

El ajuste de las tarifas que quedará definido a partir de un decreto presidencial que tuvo mucho ruido y ha provocado un cimbronazo político.

Muchos de los aspectos que están en juego han sido mal encarados, algunos aspectos fundamentales han sido olvidados.

Lo primero y más elemental es que las tarifas de los servicios públicos las fija el Poder Ejecutivo, no los directorios de las empresas que prestan los servicios a los cuales reciben las tarifas.

Naturalmente para ellos se necesita información que es bueno tener en cuenta, información que en primer lugar tiene que adecuarse a la situación del ente al que se refiere la tarifa, pero también tiene que tener en cuenta el papel que ese servicio público y esa tarifa juegan en relación a aspectos generales de la economía en su conjunto.

Por ejemplo, ya está mencionada en los últimos tiempos el tema de la competitividad, el tema de la productividad de las empresas públicas y sus posibilidades de competencia dentro y fuera del país, los efectos sobre el nivel de vida de la población, los efectos sobre la situación fiscal. Todo eso debe ser tenido en cuenta.

- Se dijo que el FA no entregó la información necesaria.

- La información nunca fue negada y cuando hay directores de empresas públicas que dicen: esa información ya estaba suministrada, es tal cual, sería absurdo negar información.

En el caso de Ancap la información fue adicional a la que ya tenía el Poder Ejecutivo, una información muy rica, un informe muy importante que elevó la presidenta de la empresa, creo que todo esto debe ser tenido en cuenta para no caer en el uso de este tema para hacer una especie de prolongación de la campaña electoral.

- ¿A qué se refiere con la campaña electoral?

- Durante los últimos días daba la impresión de que la campaña electoral seguía, se manejaban elementos con mucha imprecisión, se ignoraban otros que no se pueden ignorar, con el fin de obtener ventajas político- partidarias. Eso no le hace bien el país y tendríamos que superarlo entre todos.

- La actual ministra de economía dice que es necesario recobrar la credibilidad fiscal.

- No hay que recuperarla porque nunca se perdió, eso tiene que ser reconocido, si es que se hace un análisis ecuánime, equilibrado y riguroso acerca del tema.

Cuando nosotros señalamos que la lucha contra el desequilibrio fiscal es una lucha lenta que hay que seguir manteniendo de modo de asegurar una trayectoria descendente del desequilibrio, lo hacemos porque por un lado, habíamos resuelto no incrementar la carga impositiva de la población, porque ya está en un límite que no conviene trascender. Por otro lado, el gasto tiene un gran contenido social que es muy difícil de reducir a un ritmo más rápido del que algunos pretenden.

Estamos haciendo y practicando una política absolutamente creíble y confiable acerca del tema del déficit.

- Sin embargo, el nuevo gobierno ha sido muy crítico en este aspecto.

- Se incurre en un error al calificarlo de insostenible. Lo mismo sucede al calificar negativamente la deuda que el país asume para solventar el déficit fiscal.

Uruguay está en una posición financiera muy sólida, acorde al ritmo que permite la situación sociopolítica del país, así como el gasto y los ingresos públicos.

La política económica que llevamos adelante es absolutamente creíble, porque la practicamos con transparencia, fuimos indicando cómo ir encarando esta evolución.

Todos queremos disminuir el déficit fiscal, pero algunos quieren disminuirlo generando efectos negativos sobre la sociedad uruguaya a través de un corte muy profundo del gasto público. El gasto público del Uruguay está dedicado a mejorar las condiciones de vida de la población.

- ¿Qué es lo más grave que puede provocar el recorte?

- Lo principal es resguardar la seguridad social. Se deben resguardar todas las conquistas logradas por el pueblo uruguayo. Esa es la política que llevamos adelante. Una política absolutamente clara, distinta a la del gobierno actual.

Seamos ecuánimes, seamos equilibrados, analicemos las cosas como son, veamos el conjunto de la situación económica del país, veamos las influencias desde un contexto externo que está siendo bastante difícil a lo cual se ha agregado ahora un problema sanitario de escala mundial que ya está castigando al Uruguay.

- Las exportaciones del último mes reflejan una caída importante sobre todo en las exportaciones a China. ¿Cómo debería pararse Uruguay ante estos problemas?

- Es un tema que me tiene muy preocupado, veo que el gobierno actual no está manejando correctamente los equilibrios macroeconómicos y eso puede traer consecuencias negativas al Uruguay.

La clave es que el equilibrio macroeconómico tiene que manejarse desde el punto de vista monetario, del punto de vista fiscal y desde el punto de vista de los ingresos de la población.

Desde el gobierno se ha venido alentando una política de aceleración de la devaluación de la moneda nacional, eso me preocupa porque pueden desarticular los equilibrios macroeconómicos que habíamos construido con mucho esfuerzo durante unos cuantos años, practicando la política monetaria y cambiaria que el país necesita.

- ¿Qué tendencias considera más preocupantes?

- Desde el gobierno se están alentando conductas devaluatorias, porque cuando nada menos que el presidente de la República en un extenso reportaje reciente dice que el dólar debería estar más arriba de lo que está, o cuando un ministro como el de Ganaderí,a Agricultura y Pesca le pone una cifra concreta al tipo de cambio, están alentando conductas devaluatorias, están generando expectativas en la gente de que el dólar va a seguir subiendo a una velocidad mayor que la que tenía hasta ahora, y la gente sale a transitar conductas de previsión y sale a comprar dólares antes de que suba más. Eso alienta una devaluación más rápida, y por lo tanto una repercusión indudable sobre la inflación que la vamos a estar viendo próximamente.

Ese impacto sobre la inflación puede tener efectos depresivos sobre el contenido de los salarios, de las jubilaciones y castigar especialmente a los más humildes.

El diagnóstico hace presumir que si esto continúa a este ritmo podríamos tener cuestiones más importantes modificadas en el corto plazo.

Tenemos que tener la disposición a reconocer todas estas influencias y la actitud de no perder los equilibrios que hemos venido manteniendo durante muchos años desde el gobierno, que ahora no se pueden afectar.

- El gobierno del Frente Amplio decidió no aumentar las tarifas en enero, ¿esta fue la gran pulseada entre el gobierno que llegaba y el que salía?

- A mediados del año pasado y dada una mejora en la situación de algunas empresas, particularmente Ancap que exhibió en aquel entonces un resultado superavitario de unos 40 millones de dólares, tomamos la decisión de no aumentar las tarifas y dejar esta tarea para el gobierno entrante.

Nos pareció que no habría problema con el gobierno entrante ni con la oposición, que se pasó repitiendo durante 5 años que no teníamos que aumentar tarifas y ahora parece que se desacomodó cuando dijimos que no las aumentaríamos más hasta el final de nuestro mandato y dejaríamos esa decisión a disposición del nuevo gobierno y eso fue lo que hicimos.

Creíamos que estábamos en condiciones de hacer esto y que no habría esta discusión.

- ¿Advierte muchas diferencias en la manera de encarar la economía?

- Tenemos visiones muy distintas sobre la política económica y la economía. En materia fiscal tenemos conceptos muy diferentes, pero eso es algo que hay que salvaguardar, porque es propio de la democracia. Otra cosa muy diferente es hacer análisis sesgados.

- Le toca debutar con una ley que ha generado mucha polémica.

- La primera gran discusión que tenemos que dar es que no se puede utilizar esta modalidad de la urgencia parlamentaria para tratar asuntos tan importantes, pero sobre todo para analizar la cantidad de asuntos importantes que entran en una ley que tiene más de 450 artículos. Esto es eludir la Constitución haciendo un daño importante a la República.

La Constitución establece la posibilidad de hacer leyes de urgencia pero también sostiene la prohibición de que se haga más de una ley al mismo tiempo, el gobierno actual está eludiendo esa prohibición al sumar en una sola ley lo que son varias leyes de urgencia, eso es ir contra la Constitución.

- ¿Qué es lo más grave de esto?

- Le van a impedir al parlamento hacer el análisis detallado, profundo y riguroso que debe hacer sobre todas las materias que están en análisis.

Esto va en contra de la fortaleza democrática y republicana del país porque no hay un respeto a la separación y al equilibrio que debe existir entre los poderes del Estado.

- ¿Cómo ve al Frente Amplio para este nuevo desafío?

- Veo muy bien a nuestra bancada, formo parte de la bancada de senadores y es la que más conozco en estos primeros tiempos de regreso al Senado.

Ya comenzamos la discusiones sobre cómo encarar el trabajo como bancada, tenemos conciencia y es una decisión de que la primera gran discusión que hay que dar es sobre la pertinencia democrática republicana y constitucional del proyecto de ley de consideración.

Tenemos que concentrar allí nuestro debate e ir encarando todas las disposiciones que se refieren a las importantes materias que hay tratadas en la ley de urgencia.

Somos conscientes de la responsabilidad que tiene esta primera movida política del gobierno y estamos a dispuestos a trabajar con mucha rigurosidad y con mucha unidad.

- Si usted hubiera tenido que aumentar la tarifa, ¿ese 10% está dentro del rango que usted habría esperado?

- Sé que han ocurrido eventos en el plano comercial que puedan estar afectando la situación de algunas empresas.

Hay que tener en cuenta en primer lugar esa situación de la empresa, pero también hay que tener en cuenta lo que se pretende respecto a la economía y a la sociedad en su conjunto.

Por ejemplo; ¿objetivo de rentabilidad se quiere para la empresa Ancap?, es una de las definiciones fundamentales que hay que tomar.

- ¿Se quiere que Ancap tenga una rentabilidad mayor que la actual para ir fortaleciendo la empresa hacia el futuro, o se quiere estimular la competividad de la producción haciendo una suba moderada de las tarifas?

- La situación de la empresas es distinta en cada caso, no podemos comparar este caso de Ancap con el caso de UTE, OSE, Antel, de la Administración de Puertos, hay empresas que no ajustaron las tarifas durante más tiempo que otras.

Antel hace mucho tiempo que no actualiza las tarifas, no hay una sola respuesta, lo que hay es un encare global de todos estos temas los cuales estamos obligados a tener en cuenta.

«El impacto sobre la inflación puede tener efectos depresivos sobre el contenido de los salarios, de las jubilaciones y castigar especialmente a los más humildes»

"Durante Los últimos días daba la impresión de que la campaña electoral seguía, se manejaban elementos con mucha imprecisión, se ignoraban otros que no se pueden ignorar, con el fin de obtener ventajas político-partidarias"