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Siete casos diarios de maltrato y abuso contra menores en 2016

En 2016 hubo 2.647 situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes; 39% más respecto a 2015 En 2016 hubo 2.647 situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes; 39% más respecto a 2015 SIPIAV-MIDES

SIPIAV REVELÓ IMPACTANTES DATOS

Fueron 2.647 situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes; 39% más respecto a 2015.

El informe del Sistema Integral de Protección a la Infancia y Adolescencia contra la Violencia (Sipiav) revela que en 2016 se registraron 2.647 situaciones de violencia contra niños, niñas y adolescentes. Esta cifra representa un aumento del 39% de los casos respecto a 2015, registrándose un promedio de siete casos diarios.

La discriminación por sexo evidencia una paridad relativa entre los menores víctimas de maltrato y abuso: un 54% fueron niñas y el 46% restante varones.

La mayor cantidad de niños y niñas violentados se ubican entre los 6 y los 12 años, representando el 44%; el 32% tiene entre 13 y 17 años; el 14% entre 0 y 3 años; y el 8% entre 4 y 5 años. La escuela sigue apareciendo como el lugar privilegiado para la detección de estas situaciones de violencia.

En cuanto a los tipos de violencia ejercida contra los niños el maltrato emocional se sitúa en primer lugar con el 42%, el abuso sexual es el 20% del total de casos, la violencia física también 20% y situaciones de negligencia 18%.

El informe del Sipiav revela que el 93% de los agresores son familiares directos o personas vinculadas al ámbito intrafamiliar. El 36% de los agresores son padres, el 35% madres, 11% pareja de la madre, 10% otro familiar y 7% personas ajenas a la familia.

Discriminando por sexo, el 58% de las personas que agreden son varones y el 42% mujeres. Por otro lado, seis de cada diez agresores tenía entre 30 y 49 años de edad.

En cuanto al abuso sexual, uno de cada cuatro chicos es abusado por el padre, el 21% corresponde a la pareja de la madre, 25% es otro familiar y el 26% restante no pertenecen a la familia.

La mayoría de las situaciones de violencia fueron crónicas y recurrentes; el 62 % de víctimas presentó dificultades para visualizarlas.

El informe fue presentado por la coordinadora del Sipiav, María Elena Mizrahi, durante la conmemoración del Día Internacional de Lucha contra el Maltrato y Abuso Sexual contra Niños, Niñas y Adolescentes. El acto se celebró en el Edificio José Artigas (Anexo) del Palacio Legislativo.

ARISMENDI: DIEZ AÑOS DE TRABAJO PERMITIERON QUE LA SOCIEDAD CONDENE VIOLENCIA CONTRA NIÑOS Y ADOLESCENTES
“Cuando asumimos en el 2005 teníamos un Código de la Niñez y la Adolescencia avanzado, pero había una institucionalidad que estaba en el siglo anterior”, dijo la ministra de Desarrollo Social, Marina Arismendi, quien reconoció el trabajo para que toda la sociedad condene los casos de violencia contra niños. Hoy “cada vez tenemos más conciencia de la gravedad de situaciones de violencia”, subrayó.

Arismendi recordó que el Sistema Integral de Protección a la Infancia y la Adolescencia (Sipiav) fue creado hace diez años, durante el primer gobierno del Frente Amplio, cuando, en medio de múltiples necesidades y supervivencias “por la comida de cada día”, fue generado un sistema integrado de protección a los niños y adolescentes. Esta iniciativa fue acompañada con la aprobación del Código de la Niñez y la Adolescencia, en el mismo sentido de la Convención de los Derechos del Niño.

“Cuando asumimos —en el primer gobierno del Frente Amplio— en 2005, teníamos un código avanzado, que abría puertas, un código que exigía a la sociedad y al Estado, que ponía sobre la mesa con crudeza una serie de derechos a proteger y atender, pero teníamos una institucionalidad que estaba en el siglo anterior”, la cual "tuvo que ir rompiendo puertas y ventanas, al tiempo de crear la conciencia de que juntarse interinstitucionalmente era imprescindible. No olvidemos que 10 años atrás, esto no era natural”, recordó.

Actualmente, “cada vez tenemos más conciencia de la gravedad de situaciones de violencia”, sostuvo, y ejemplificó, al mencionar que en la primera encuesta del Sipiav, “con total naturalidad, los padres admitían gritar y pegar a sus hijos, en un nivel altísimo en toda la  sociedad”.

El Sistema Integrado de Protección a la Infancia y Adolescencia contra la Violencia está integrado por el Instituto del Niño y Adolescente del Uruguay, el Ministerio de Desarrollo Social, el Ministerio de Salud Pública, el Ministerio del Interior, la Administración de los Servicios de Salud del Estado y la Administración Nacional de Educación Pública, con el apoyo de Unicef.

MIZRAHI: SE DESCONOCE SI HUBO AUMENTO DE CASOS O MEJORÓ CAPACIDAD DE DETECCIÓN
La coordinadora del Sipiav, María Elena Mizrahi dijo que el abuso sexual masculino está más acallado que el femenino. “El abuso sexual a varones queda mucho más dentro del secreto familiar que el abuso femenino”, explicó. Mizrahi puntualizó que se desconoce si se debe a que efectivamente hubo aumento de casos o mejoró la capacidad de detección de los equipos técnicos. Asimismo señaló que los datos continúan mostrando una feminización del abuso sexual pero “posiblemente hay subregistro de casos masculinos”.

Por su parte, la presidenta del INAU, Marisa Lindner, llamó a denunciar ante sospechas de casos de agresiones o abusos para visibilizar el fenómeno y lamentó el asesinato de Felipe Romero a manos de su entrenador de baby fútbol.

“NO SE TRATA DE JUZGAR SINO DE COMPRENDER”
“Cuando el horror y el dolor estremecen ante una tragedia con desenlace catastrófico como la acontecida (con la muerte del niño Felipe Romero) se plantea el compromiso de expresarse sobre las cuestiones que demanda la causa de los niños, su defensa, su protección, su cuidado. Es una obligación social, un compromiso que convoca a los profesionales y que debe cumplirse al margen de cualquier intento de obtener notoriedad, exposición mediática o reconocimiento a favor de la conmoción que generan dramas demoledores”. Pero “no se trata de juzgar sino de comprender”. La reflexión es del psicólogo Fernando Britos, en su artículo Mitos y creencias sobre la violencia oscura en la Onda Digital (http://www.laondadigital.uy/archivos/20744).
Britos advierte que “la violencia psicológica es una agresión que se lleva a cabo sin que se produzca contacto físico entre las personas. Por ende puede encontrarase en todos los ámbitos (en la familia, en las relaciones de pareja, en el trabajo, en la escuela, en el deporte, etc.)”.

Agrega que “la violencia psicológica es, por fin, más común, más discreta, más ignorada, más justificada y está más naturalizada entre nosotros que la violencia física”. Señala que “no es verdad” que los antecedentes de los pedófilos sean “siempre evidentes” y que “se ha demostrado que no todas las víctimas de abuso infantil se transforman, a su vez, en abusadores”.

En el artículo citado, Britos desarrolla su opinión de que “no existen ámbitos inmunes al abuso infantil, a la pedofilia y a la violencia psicológica.

Concluye afirmando que “los niños timoratos, carentes de afecto genuino (independientemente de su pertenencia a un hogar monoparental, de las penurias de la vida familiar o de su salud o sus capacidades) son vulnerables ante el abuso, ante la violencia familiar y ante las complejidades de un mundo inextricable incluso para los adultos. No en vano la crianza de los hijos y en general el trato con los niños propios y ajenos (puesto que nos debemos a todos los niños por lo que trasciende a la maternidad o la paternidad) es la función más difícil y que puede encarar un ser humano. Se trata de la obra más comprometida y prometedora, el desafío más cargado de incógnitas, de misterios, de desencantos y también de las más profundas satisfacciones. No hay academia, ni curso, ni obra o doctrina alguna que pueda sustituir el compromiso vital que nos une a la niñez, a todos los niños”.

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