Daniela Payssé en el Día de la Mujer: “Esta causa no tiene retroceso”

8 de Marzo: las mujeres y los hombres con los mismos puntos de partida 8 de Marzo: las mujeres y los hombres con los mismos puntos de partida Presidencia

“¡Vamos a cumplir! Vamos a aprobar la ley marco de violencia hacia las mujeres basada en género y vamos a trabajar porfiadamente para que se alcance la mayoría necesaria para la reforma de la ley electoral a fin hacer posible la política de presencia, la participación política de las mujeres. Vamos a seguir trabajando porque no queremos que el machismo nos siga matando”.

Intervención de la senadora Daniela Payssé (Asamblea Uruguay, Frente Amplio) en la sesión de la cámara alta del 8 de marzo en homenaje al Día de la Mujer. Se han intercalado subtítulos en la versión taquigráfica que se transcribe seguidamente.

Señor presidente: hoy el Parlamento está repicando fuerte. La Cámara de Representantes decidió sesionar a la misma hora que nosotros para abordar el mismo tema. Seguramente, en las versiones taquigráficas no van a aparecer alusiones políticas, alusiones personales ni debates enfervorizados en los que se plantean opiniones encontradas e irreconciliables. Probablemente, cuando repasemos esas actas, veremos coincidencias que después tendremos que trasladar a los hechos y a la realidad cotidiana.
El senador Bordaberry hablaba de la lógica de la mirada de los hechos a partir de la ubicación. Yo, ubicada en la banca que perteneció a Susana Dalmás, quiero homenajearla, al igual que a Martha Montaner –a quien, mirando desde acá, también la ubico en el lugar que ocupaba–, con ese estilo tan particular, que seguramente hoy estaría diciendo las mismas cosas que hemos dicho las mujeres de esta Sala y que luego podremos sintetizar o reforzar. Quiero recordar a Susana cuando porfiadamente, desde esta banca, ante la intervención de un señor legislador que decía que las mujeres teníamos que sudar la camiseta, respondió: «Si es por ello, las mujeres estamos deshidratadas».

TANTO DA QUE EL TÉRMINO SORORIDAD ESTÉ O NO EN LA REAL ACADEMIA
Señor presidente: hablar de sororidad hoy, acá, capaz que asombra. Las mujeres hablamos de eso, ¡¿cómo no vamos a hacerlo?! ¡¿Qué es sororidad sino esta conjunción de miradas comunes por encima de las ideologías de nuestros partidos?! Esto es sororidad. Que el término esté o no en la Real Academia, tanto me da. Como la senadora Daisy Tourné, estoy un poco transgresora.
Cuando, en el año 2010, Naciones Unidas decidió que era imperioso y necesario contar con una agencia especial que tratara los temas de las mujeres y de género y creó ONU Mujeres, no fue porque se encapricharon sus integrantes, sino porque la realidad del mundo, de las regiones y de las culturas hacía imperiosa esa decisión. Poco después, Michelle Bachelet estuvo a la cabeza de esa agencia y desde ese momento ha colaborado incansablemente con todos los países que integran Naciones Unidas para poder avanzar en las políticas de género y en las políticas vinculadas a las mujeres y a todas las situaciones que a ellas les atañen.
Quizás reitere algunos temas planteados por otras colegas por esa cosa de la sororidad y por esa cosa de la conjunción de miradas sobre los asuntos que nos ocupan y nos afectan.

AQUÍ NO HABÍA BAÑOS DE MUJERES
Si aterrizo el porqué de Naciones Unidas en mi país, voy a tener muchos porqués y algunas interrogantes más. Digo y afirmo –y creo interpretar a las mujeres de mi país, no solo a las que estamos sentadas acá, sino a las que nos acompañan y a las que no pueden hacerlo pero son tan mujeres como nosotras– que hoy estamos reunidas acá porque queremos avanzar en derechos, en igualdad de derechos.
Como dijeron las senadoras Lucía Topolansky, Beatriz Argimón y algunas otras colegas, reconocemos la lucha de las mujeres pioneras y, en ellas, los avances históricos de esa lucha. Aparte de todo lo que se dijo, recordemos que en este país las mujeres votamos mucho después que los hombres. ¿Qué explicación hay para eso? La cultura, el patriarcado, lo que estaba instalado en nuestra sociedad.
En alguna intervención se dejó entrever que en este ámbito no había baños de mujeres, como tampoco había normas para atender el embarazo de una legisladora. ¡Fue así! Por eso reconozco los avances de esas mujeres pioneras; pero también reconozco en las mujeres organizadas de la sociedad actual el valor de los planteos, de sus impulsos, de ese apuntalamiento que han hecho para que la Bancada Bicameral Femenina sea una realidad. Solas, las pocas legisladoras que estábamos acá adentro, hubiéramos sido incapaces de llevar adelante un ámbito de encuentro por encima de las diferencias partidarias.

NO SE NECESITA “TENER HUEVOS PARA HACER POLÍTICA”
Queremos cambiar los indicadores que marcan que falta mucho. En ese sentido, recomiendo detenernos en la publicación de Naciones Unidas, Mides e Inmujeres denominada El lugar de las mujeres uruguayas en la toma de decisiones, de fines del año pasado, que es más que elocuente. Como legisladoras y legisladores tenemos deberes y responsabilidades que vamos a cumplir. Insisto: ¡vamos a cumplir! Vamos a aprobar la ley marco de violencia hacia las mujeres basada en género y vamos a trabajar porfiadamente para que se alcance la mayoría necesaria para la reforma de la ley electoral a fin hacer posible la política de presencia, la participación política de las mujeres. Vamos a seguir trabajando porque no queremos que el machismo nos siga matando; porque no queremos volver a escuchar «mamá se portó mal y por eso papá se enojó»; porque no queremos jueces que no cumplan con las leyes y sentencien según su ideología –como lo explicaba muy bien la senadora Constanza Moreira–; porque no queremos escuchar a integrantes de la Suprema Corte de Justicia seguir hablando de crímenes pasionales para no hablar de lo que hay que hablar; porque –y sigo siendo transgresora como la senadora Tourné– queremos que lo “incorrecto” deje de serlo. Para que eso sea posible necesitamos un profundo cambio cultural; tenemos que trabajar, no solo desde acá adentro, sino desde el afuera organizado y organizando al afuera que no lo está.
Como se dijo acá, el 8 de marzo marca un hito, pero debemos pensar en los 365 días del año como si fueran el 8 de marzo.

¿QUIÉN ES ESE «SEÑOR PUDOR» QUE SE SIENTE ULTRAJADO Y ATENTADO?
Porque no somos un puñadito, señor presidente, ¡no somos un puñadito! y tampoco consideramos que se necesite “tener huevos para hacer política”.
Porque no queremos que nos sigan acosando en la calle, en el trabajo y en los centros educativos, como lo decía la señora senadora Mónica Xavier.
Porque sabemos que en Chile comenzó un movimiento llamado OCAC para luchar contra el acoso callejero, y queremos y tenemos y somos conscientes de que internalizamos esos conceptos.
Porque nos seguiremos reuniendo, señor presidente, sumando.
Porque esta causa no tiene retroceso. Será en todos los ámbitos donde sea posible, como lo dije anteriormente, que seguiremos trabajando y creando.
Porque estamos hartas de que nos cosifiquen –¡estamos hartas de que nos cosifiquen!–, de que nos asuman como objetos o «propiedad de». Acá también se mencionó esto, señor presidente.
Porque no queremos seguir hablando de atentado violento al pudor o de ultraje violento al pudor. ¿Quién es ese «señor pudor» que se siente ultrajado y atentado? Me niego a seguir trabajando en la lógica perimida de una legislación que necesita cambios imperiosos.
Porque estamos comprometidas con los cambios de los roles históricos en nuestra sociedad. Porque también los queremos cambiar, señor presidente, en los ámbitos educativos y en los ámbitos de la familia.

«¿DE QUÉ COLOR LE PONGO LA MOÑITA?»
Voy a poner un ejemplo. ¿A quién no le preguntaron en el momento de poner la moñita a un regalo: «¿Nena o un varón?»? Justamente, el otro día quise comprar un regalo para un señor –para que no se queden pensando para quién sería…
(Hilaridad).
–…voy a aclarar que era para mi compañero José Carlos Mahía, porque asumió la Presidencia de la Cámara de Representantes– y me preguntaron: «¿De qué color le pongo la moñita?». ¡Es insólito, señor presidente! ¡Eso lo tenemos que cambiar desde la cuna! Las nenas rosadas, los varones celestes; las nenas princesas, los niños superhéroes; las niñas ayudando a tender la mesa, a levantar los platos o a lavar la ropa, y los varones en roles estereotipadamente masculinos. Tenemos que hacer un esfuerzo desde los hogares; tenemos que hacer un esfuerzo desde la comunicación; tenemos que hacer un esfuerzo colectivo, porque hoy en día las mujeres asumimos roles diferentes, producto de las circunstancias y de nuestra voluntad de hacerlo, y los hombres –no todos pero sí algunos– lo están acompañando.
Porque no habrá leyes ni consignas, señor presidente, que reviertan estas situaciones si no asumimos como sociedad que estas circunstancias no admiten más demora.
Porque…, porque…, porque…, y podremos seguir poniendo porques.

MUJERES Y HOMBRES CON LOS MISMOS PUNTOS DE PARTIDA
Este 8 de marzo es un día de conmemoración, pero también de lucha, de reivindicaciones y de renovado compromiso. Por eso, señor presidente, hago mías las palabras que se vertieron en esta sala, porque las comparto, porque las reivindico, y porque reiterándonos cada una de nosotras sumamos a lo que estamos convencidas de que tenemos que sumar. En ese marco, también quiero plantear desde mi banca, pero recogiendo el sentir general, la convocatoria y la adhesión a todas las actividades programadas para este día, para seguir trabajándolas, para seguir concientizándonos como sociedad, que en última instancia no es otra cosa que mejorar las formas de convivencia y la lógica y razonable presencia de las mujeres y los hombres con los mismos puntos de partida, los mismos derechos, para procurar una mejor sociedad.
Muchas gracias, señor presidente.

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