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Lorenzoni: Proyecto de Inteligencia de Estado es una norma necesaria y fuertemente garantista

La inteligencia en muchas ocasiones se debe llevar de forma secreta, pero jamás puede estar por fuera de las normas vigentes y los marcos normativos La inteligencia en muchas ocasiones se debe llevar de forma secreta, pero jamás puede estar por fuera de las normas vigentes y los marcos normativos Parlamento

 

La Cámara de Representantes aprobó por amplia mayoría el proyecto de Ley por el cual se establece y regula el Sistema Nacional de Inteligencia del Estado, el cual sistematizará y unificará toda la actividad. El diputado de Asamblea Uruguay, Miguel Lorenzoni, argumentó a favor de la iniciativa. Se transcribe la versión taquigráfica de sus palabras en la Cámara. Se han intercalado subtítulos.
Queremos destacar la importancia de este proyecto que estamos considerando por dos aspectos fundamentales: uno, tiene que ver con su contenido, y otro, como señalaron legisladores que hicieron uso de la palabra, con el proceso que lleva a la elaboración de esta iniciativa.
UNA POLÍTICA DE ESTADO
Regular y legislar sobre servicios de inteligencia es muy relevante, muy importante y necesario para los Estados, y asimismo muy delicado. A quienes seguimos el estudio del proyecto nos consta el trabajo de la Comisión Especial de Seguridad y Convivencia y en particular el trabajo que sus integrantes llevaron adelante con mucha responsabilidad, tratando de buscar siempre los mayores acuerdos, aspecto muy positivo porque estamos hablando de una política que trasciende los gobiernos, pudiendo configurarse como una política de Estado.
NI LIBRADA AL AZAR NI A LA VOLUNTAD DE LAS PERSONAS
La realidad mundial es que todos los Estados llevan a cabo prácticas de inteligencia y en ese sentido Uruguay no puede quedar rezagado y no contar con una normativa.
Sin ir más lejos, hace pocas semanas recibimos el informe de la comisión investigadora sobre espionaje en democracia que demuestra claramente la necesidad y la importancia de regular en esta área y en esta materia. No puede ser que las actividades de inteligencia estén libradas al azar o a la voluntad de las personas que las llevan a cabo.
UNA NORMA FUERTE, COHERENTE, ÚNICA Y CON RANGO DE LEY
Tampoco puede regularse esta materia en base a reglas dispersas y de baja jerarquía; es importante que esas actividades se regulen bajo una norma fuerte, coherente, única y que a su vez tenga rango de ley como quedará plasmado cuando votemos el proyecto que luego será considerado por el Senado.
COORDINACIÓN E INTERDEPENDENCIA DE TODOS LOS ÓRGANOS
Asimismo, es importante señalar el carácter amplio de esta norma y en particular la creación del Sistema Nacional de Inteligencia de Estado. Hago énfasis en el término "sistema" porque cuando uno observa las normativas vinculadas a inteligencia a nivel mundial, muchas de ellas quedan confinadas pura y exclusivamente a cuestiones de carácter militar o policial, pero en este caso la normativa que estamos votando tiene un sentido amplio, desde un punto de vista funcional porque el sistema se rige bajo la idea de la coordinación e interdependencia de todos los órganos y organismos que llevan a cabo tareas de inteligencia y contrainteligencia, y desde el punto de vista institucional porque el Sistema Nacional de Inteligencia de Estado estará integrado por la Secretaría de Inteligencia de Estado, que coordinará la producción de inteligencia estratégica, los ministerios del Interior, de Defensa Nacional, de Relaciones Exteriores y de Economía y Finanzas, y todos aquellos órganos del Estado que por la información que manejan o por las capacidades técnicas que poseen contribuyen a los objetivos establecidos en el proyecto.
ACTIVIDADES DE INTELIGENCIA EFECTIVAMENTE CONTROLADAS
Nos parece importante destacar ‑si bien hay diferencias en este sentido, según plantearon los señores diputados Penadés y Abdala‑ la organización y el carácter de esta Secretaría que se define como un órgano desconcentrado dependiente del Poder Ejecutivo, actuando el presidente de la República en acuerdo con los ministros de las carteras ya mencionadas. Es un aspecto positivo porque posibilita que las actividades de inteligencia de esos ministerios sean efectivamente controladas por quienes integramos los órganos legislativos, parlamentarios.
UN PROYECTO FUERTEMENTE GARANTISTA
Asimismo, es importante destacar el carácter fuertemente garantista del proyecto. En varios de sus pasajes se hace mención a que siempre debe respetarse la Constitución, el Estado de derecho, los derechos humanos, así como las normas internacionales. Estas cuestiones están especialmente desarrolladas en el proyecto y se establecen con claridad, lo que consideramos positivo. Me gustaría hacer mención a alguna de ellas.
En primer lugar, quiero destacar la declaración de principios expuesta en el ar­tículo 2º que destaca que los órganos de inteligencia deben llevar a cabo actividades bajo el estricto cumplimiento de la Constitución y respetando el régimen democrático y republicano.
En segundo término, quiero mencionar el establecimiento de principios generales ‑ar­tículo 5º‑ como los de jerarquía, eficiencia, especificidad, respeto al marco jurídico y la prohibición de emplear la información del sistema en beneficio específico de personas, organizaciones políticas, organizaciones privadas o cualquier otra organización sea cual fuese su naturaleza, siempre y cuando no esté comprendida en lo que establece este proyecto, y que a su vez quienes incumplan con esto estén sometidos a las acciones civiles, administrativas o penales que se consideren pertinentes.
OBJETIVOS DEFINIDOS O QUE TENGAN AUTORIZACIÓN DE LA JUSTICIA
En esta misma línea y haciendo referencia a las garantías que ofrece el proyecto, se prohíben algunas actividades explícitamente como, por ejemplo, la realización de actividades represivas, el cumplimiento de funciones policiales o de investigación criminal, salvo que ello se enmarque dentro de los objetivos definidos o que tenga la autorización correspondiente de la Justicia.
Asimismo, se establece la prohibición de intervenir en la actividad política, económica o social del país e intentar usar información privilegiada para tener influencias sobre medios de comunicación, personas, ciudadanía en general.
Finalmente, pero no de menor importancia, se establece que no se puede revelar ni divulgar ningún tipo de información que haya sido obtenida en el marco de las tareas definidas en el proyecto.
UN SALTO CUALITATIVO PARA LA DEMOCRACIA
Me gustaría destacar el proceso que llevó a la iniciativa que estamos considerando, que comenzó en 2011 con la creación de la Comisión Especial con Fines de Asesoramiento Legislativo sobre Inteligencia de Estado cuya actividad fue muy interesante e intensa. Quiero destacar el trabajo que tuvo tomando como insumos leyes de diferentes países como Argentina, Alemania, Australia, Canadá, Estados Unidos y España, así como materiales y manuales emitidos por el Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas.
Al mismo tiempo, esa Comisión que estuvo trabajando, realizó consultas con expertos en cuestiones jurídicas, como los doctores Carlos Delpiazzo, Pablo Cajarville, Ruben Correa Freitas, Martín Risso Ferrand.
Con esta norma que hoy sometemos a votación damos un avance y un salto cualitativo para la democracia, porque controlar y regular una cuestión tan delicada como la de inteligencia nos parece de suma importancia.
TENEMOS EL CONTROL PARLAMENTARIO ASEGURADO
Esta norma que respeta los principios de la democracia, que respeta el estado de derecho, que resguarda la privacidad de las personas y de los derechos humanos y, al mismo tiempo, fija reglas de juego claras: un Poder Ejecutivo que dirige y define, un Poder Legislativo que ahora, en base a lo que planteaba el diputado Penadés ‑el diputado Mahía tomaba nota‑, establecía que la comisión parlamentaria se iba a crear; tenemos el control parlamentario asegurado.
EL PODER JUDICIAL VELARÁ POR EL CUMPLIMIENTO DE LA NORMA
Para finalizar, pero no menos importante, quiero mencionar la actuación del Poder Judicial, quien velará por el cumplimiento de la norma; además, en la ley queda expresamente establecido que es la encargada de autorizar aquellas operaciones especiales que se lleven a cabo y que sea importante contar con su anuencia.
La inteligencia es una actividad que en muchas ocasiones se debe llevar de forma secreta y con muchísima reserva, pero jamás, en ningún caso, puede estar por fuera de las normas vigentes y los marcos normativos.

 

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