Gobernar con otros

Para el Gobierno y el Frente Amplio, tan importante como el contenido de la Rendición de Cuentas, fue el haber logrado acuerdos más allá de filas propias. Para el Gobierno y el Frente Amplio, tan importante como el contenido de la Rendición de Cuentas, fue el haber logrado acuerdos más allá de filas propias. Parlamento

OPINA JOSÉ CARLOS MAHÍA*


Luego de agotadoras sesiones, la última de ellas de 19 horas de duración, la Cámara de Diputados le dio media sanción al proyecto de Rendición de Cuentas.
El hecho por estas horas quizás pase un poco inadvertido por los últimos acontecimientos entorno a la situación de Venezuela, pero en sí mismo es tan novedoso como relevante para el casi siempre previsible sistema político uruguayo.
La Rendición de Cuentas es la ley más importante del año ya que ordena las prioridades del Gobierno en áreas estratégicas: educación, cultura, salud, el Sistema Nacional de Cuidados, entre otros.
Pero no sólo se establecen las prioridades para el Gasto Público sino también, su financiamiento.
En los aspectos esenciales de las prioridades y de su financiamiento se logró acuerdo.
Más allá de la importancia que en sí mismas revisten estas políticas públicas había un elemento adicional a considerar: la pérdida de la mayoría parlamentaria del Frente Amplio.
Las expectativas estaban creadas desde comienzos de este año, cuando el Presidente de la República solicitó opinión orientadora de la fuerza política, antes de enviar el proyecto al Parlamento.
Por lo pronto, haber logrado 50 votos en Cámara para su aprobación supuso para el Frente Amplio derrotar un paradigma instalado: que no podía gobernar sin mayoría propia.
Dicho de otro modo, el Frente Amplio demostró que puede acordar con otros y por tanto que es capaz de lograr mayorías para aprobar proyectos estratégicos.
Para eso fue fundamental el rol que decidió jugar el Diputado Amado en aras de un acuerdo programático que priorizaba entre otras cosas jerarquizar presupuestalmente a los Directores de Liceos y Escuelas Técnicas, algo que compartimos plenamente.
El acuerdo supuso también un cambio radical: abandonar el viejo paradigma cuasi anticomunista del "sanguinetismo" que llevó casi siempre –salvo en el plebiscito de las Empresas Públicas del 92– a posiciones conservadoras, bien alejadas del batllismo.
Veremos si Amado aguanta la atacada, ojalá que sí.
En el financiamiento se obtuvo el apoyo de la Unidad Popular, que condicionó su voto a volcar más recursos para la infraestructura física del Hospital Clínicas.
En los hechos, lo que quedó demostrado es que la oposición no es una sola, y el hecho de tener mayorías parlamentarias quizás nos llevó a abroquelarla en un solo bloque político, a juntar al Partido Independiente con el sector de Bordaberry, a la Unidad Popular con Herrerismo.
Para el Gobierno y el Frente Amplio, tan importante como el contenido de la Rendición de Cuentas, fue el haber logrado acuerdos más allá de filas propias.
Así las cosas, gobernar con otros puede ser una verdadera lección, tanto para los partidos de la oposición como para el Frente Amplio.

*José Carlos Mahía, Presidente de la Cámara de Diputados, docente, representante por Canelones del sector Asamblea Uruguay, Frente Amplio

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