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Miranda: “No le tengo miedo que haya un gran nivel de discusión en el FA”

"Para aprobar el Presupuesto de aquí al fin del mandato el FA tendrá que negociar" "Para aprobar el Presupuesto de aquí al fin del mandato el FA tendrá que negociar" Calvelo

ENTREVISTA CON LA REPÚBLICA

Javier Miranda cumplirá en febrero el primer medio año como presidente del Frente Amplio. Entiende que este 2017 será clave para el Frente Amplio y para el gobierno. Sostiene que para aprobar el Presupuesto de aquí al fin del mandato el FA tendrá que negociar “con mayor profundidad” aunque reconoció que esto para la izquierda no es novedad. Recordó que en el FA “vivimos negociando, incluso hacia adentro del Frente Amplio”. “No le tengo miedo que haya gran nivel de discusión” en el Frente Amplio, agregó.
Miranda afirmó que la fuerza política se encuentra en un “cambio de época”, de corte generacional, al que hay que prestarle atención y sostuvo que este proceso requiere abrir “al máximo” las oportunidades para que nuevos dirigentes asuman conducción del Frente Amplio. Por otra parte, aseguró que en el mundo existe una “crisis de gobernanza de la democracia representativa” y agregó que para él el camino sigue siendo “el de la democracia representativa y el de partidos fuertes”.
Dijo también que se propone acercar a los intelectuales al debate público y en ese sentido adelantó que el FA organizará al menos tres jornadas que contarán con la presencia de reconocidos intelectuales de distintas partes del mundo. “Queremos que los intelectuales vuelvan a encontrar en el Frente Amplio el espacio donde proponer las ideas en debate en la sociedad”, afirmó.
-El año político se adelantó. El FA ya comenzó a trabajar y tiene por delante una serie de instancias trascendentes que comienzan ahora nomás en febrero ¿Podemos repasar cada una de ellas?
-Claro, a ver, incluso dándole un marco. Acá hay una cuestión. Parece que la política en el Uruguay como que se aceleró. Estamos en campaña. La oposición está en campaña hace rato…
-¿En ese análisis incluye a la izquierda también?
-No. El Frente yo creo que no ha entrado en la campaña, ha habido alguna mención respecto de algunos posibles candidatos, alguna natural y legítima preocupación e interés porque los líderes históricos están más veteranos, entonces algunos ya piensan en la sucesión y está bien. Pero el Frente ha hecho una cosa para mí formidable.
El año pasado marcamos totalmente la agenda política del país con nuestras elecciones internas y este año vamos a estar marcando otra vez la agenda con la construcción política del Frente Amplio. No hay ningún partido político en el Uruguay y, no sé si en el mundo, que tenga la riqueza de construcción de partido que tiene el Frente Amplio. Reunimos a nuestra Mesa Política todos los viernes, reunimos a nuestro Secretariado Ejecutivo todos los lunes, y estamos permanentemente generando la opinión por la construcción de partido, lo que no pasa en los demás partidos.
O sea, informes del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Colorado, del Honorable Directorio del Partido Nacional todas las semanas ni cerca, ni hablar del Partido de la Gente ni del Partido Independiente. Y esto lo quiero destacar porque la agenda que se construye para este año 2017 está de alguna manera también marcada por lo que pasó en 2016 y no está solo marcada por el gobierno –que por supuesto que lo está porque somos el partido de gobierno- pero está marcada por la construcción política del Frente Amplio. Fuertemente marcada, y el año pasado estuvo fuertemente marcada, largamos las elecciones internas en febrero, fuimos hasta julio y después la asunción en setiembre.
-Ese es el marco, usted lo dice, es un gran escenario…
-Que tiene que ver con la construcción de partido. En este año lo que está planteado es la construcción de partido.
-Entonces para ordenarlo cronológicamente, ¿cuales serían esos jalones que usted señala?
-El próximo 5 de febrero, además de ser el 46º aniversario del Frente Amplio que merece un festejo, siempre lo hacemos y lo vamos a hacer en el interior del país, que eso también es parte de la política definida por el Frente que es mayor presencia en todo el territorio nacional, lo hacemos en Colonia.
En el mismo marco del 5 de febrero, aprovechamos y realizamos la Agrupación Nacional de Gobierno que es una instancia de articulación entre gobierno y fuerza política que está prevista en nuestros estatutos. El órgano permanente de conducción es la Mesa de la Agrupación Nacional de Gobierno que nos reunimos en diciembre, ahora hacemos la Agrupación Nacional de Gobierno que en total serán alrededor de 3 instancias para este año. El 6 de febrero tenemos marcada una reunión de las dos bancadas.
-Sobre esto último, éste es el ámbito que se pidió conformar desde el Poder Ejecutivo, concretamente, fue el propio presidente Tabaré Vázquez.
-Sí, somos conscientes que la Rendición de Cuentas de este año es una Rendición de Cuentas especial, no es una Rendición como la que conocemos habitualmente, por la formulación que se le dio al Presupuesto que rige a partir del 1º de enero de 2016; dada la especial coyuntura económica que se estaba viviendo en aquel momento se previó que la Rendición de Cuentas de este año que va a estar operativa a partir del 1º de enero de 2018, iba a traer una garantía especial, la de ser una verdadera revisión presupuestal a mitad de período y eso justifica que ya empecemos a trabajar en la Rendición de Cuentas buscando los máximos acuerdos.
Y acá hay un tema capaz que de coyuntura. La Rendición de cuentas del año pasado fue muy discutida e incluso se planteó a nivel de opinión pública, estuvo planteado muy fuertemente que hubo diferencias. Pero ¡esto es absolutamente razonable! Justamente, de eso se tratan las leyes, de eso se trata la democracia, puntos de vistas distintos, se llegó a un acuerdo y salió la Rendición de Cuentas. Y eso es lo mismo que vamos a hacer este año. Entonces, yo no le tengo miedo que haya gran nivel de discusión, que haya mucha discusión, me parece bien. El Frente es un frente no es un partido con una línea única.
-Tal vez se remarque más el episodio de la declaración de esencialidad que en su momento generó mucha polémica.
-Claro, diría que ésa sí fue una nota muy fuerte, pero después las discusiones sobre las prioridades presupuestales, creo yo, me parecen esenciales. Ahora, en el 17, lo que vamos a tener es efectivamente una discusión, lo que hacemos es adelantar la discusión.
-Tabaré Vázquez planteó al Frente Amplio que se involucre desde el vamos en la discusión del Presupuesto. ¿Eso fue lo que él le transmitió a usted personalmente?
-Sí; él me llamó, creo que lo que pasó fue que la prensa especula, probablemente manejen algún dato, no lo sé, no digo que sea un invento, sobre la posibilidad de una articulación entre Astori, Mujica, Tabaré; en ese contexto, cuando se publica esa noticia, me llama el Presidente y me dice; yo quiero articular con la fuerza política. Mi interés, me dice Tabaré, es que el Frente discuta y elabore, me presente sus aspiraciones, sus puntos de vista respecto a la próxima Rendición de Cuentas.
-¿Esta es la primera vez que ocurre?
-Lo que pasa es que acá hay un tema; hay como una desconexión. Cuando se habla de la fuerza política se piensa en la gente que se reúne en la calle Colonia entre Ejido y Barbato, los lunes y los viernes. Hay una especie de tendencia a decir: la orgánica del Frente Amplio son los que se reúnen en la calle Colonia entre Ejido y Barbato.
Después están las bancadas del Frente Amplio por un lado y después están los compañeros que están en el gobierno por el otro. Una de las apuestas grandes mías como Presidente, es decir, no, miren, todo esto es el Frente Amplio. El Frente Amplio tiene distintas instancias de reunión, distintas manifestaciones pero todas son Frente y todas refieren al Frente Amplio.
Entonces, el hecho que hoy la orgánica del Frente Amplio se junte con la bancada y con el Ejecutivo para discutir y analizar la próxima Rendición de Cuentas me parece que es esa afirmación de todo un Frente Amplio y no de especies de compartimentos separados dentro del mismo Frente Amplio.
-También se ha hablado por ejemplo, de dotar al Frente Amplio de más democracia y más disciplina. ¿Coincide con esos objetivos?
-A ver, más democracia sin duda. Yo lo que pasa es que tengo un problema con el tema de la disciplina.
-¿En qué sentido?
-Para mí la disciplina funciona a autoritarismo ¿no? Para mí es una expresión muy autoritaria. Lo que hay para mí es gestión democrática. O sea, ¿cómo funciona la democracia? Debatimos, debatimos, debatimos. Se toma una resolución y después que se toma una resolución se acompaña. La democracia funciona así. Nosotros discutimos el proyecto de ley. Todos los uruguayos, nuestros representantes, discuten el proyecto de ley. Una vez que se adopta la ley todos la obedecemos.
Eso no es disciplina. ¿Se entiende la diferencia? O sea, primero la discusión que articula los disensos, luego la adopción de una resolución y después todos obedecemos la resolución. Eso es lo que hacemos con las leyes; ¿por qué no lo vamos a hacer con las resoluciones orgánicas de la Fuerza política? Ahora, eso no se llama disciplina, eso se llama acatamiento de las reglas de juego.
-Ahora, ¿cómo cataloga la actitud de un legislador que disiente y termina no votando determinadas resoluciones adoptadas por el FA?
-Y sí, comete una infracción. Sin duda, comete una infracción del Estatuto y no respeta las reglas de juego.
-¿Qué puede pasar este año? El Frente Amplio tal vez no alcance por sí mismo los votos suficientes para votas determinadas leyes, está obligado a negociar…
-Sí, claro. Pero a ver, a mí me gustaría tener la mayoría absoluta porque en realidad nos facilita grandemente la tarea. Ahora, nosotros vivimos negociando, incluso hacia adentro del Frente Amplio. Lo veo muy interesante, de repente me cuesta un poco más. Seguramente me cueste un poco más. Me hubiera gustado tener las mayorías absolutas como lo votó la ciudadanía. Si no la tengo, tendré que negociar con mayor profundidad.
-Usted habló de construcción de partido. ¿A qué Frente Amplio está apuntando y en todo caso, qué modificaciones entiende que habría que hacer para alcanzar ese objetivo.
-Yo creo que hay que ir despacio. No sabría dar una respuesta unívoca sobre cuál es el Frente al que queremos llegar. Estamos en un momento, primero de cambio de época, de cambio generacional y a eso hay que prestarle atención. Eso requiere abrir al máximo las oportunidades para que nuevos dirigentes, nuevos cuadros, vayan tomando la conducción del Frente Amplio. Esto me parece fundamental.
La generación del 71, la generación fundacional del Frente Amplio, es una generación de referencia para todos los frenteamplistas sin duda, es una generación que ya está muy envejecida sin duda, nos faltan muchos cuadros de aquella época pero incluso la generación del 85, la generación que hace la salida de la dictadura, esos son procesos naturales.
-¿Cómo está pensada esa renovación, más allá de los cambios naturales?
-Yo creo que lo que hay que hacer es abrir al máximo las puertas para promover nuevos dirigentes, nuevos militantes. Pero hay otro problema clave que describo así: lo que está en cuestión, estamos ante una crisis de la gobernanza de la democracia representativa, la democracia representativa es la democracia parlamentaria.
-¿A ver, puede explicarlo un poco más?
-Claro, este no es un problema solo del Uruguay. Estamos con un problema serio a nivel de la democracia, creo que es mundial o por lo menos a nivel occidental, donde los partidos políticos, la democracia sostenida sobre partidos políticos y la representación de los partidos políticos, han perdido penetración en la sociedad.
La sociedad, la gente, no se apega a la política, es más, hay un cierto descreimiento en la política y en los partidos políticos. Hay una falta sin duda de entusiasmo total y de creencia de que a través de los partidos políticos se pueden generar las transformaciones.
-¿La gente está más demandante, más exigente?
-No, no creo que esté más exigente. Yo creo que lo que hay es más posibilidades de demandas puntuales, inorgánicas, los partidos políticos no logran generar grandes relatos que unifiquen vocaciones de transformación social o de gobernanza de la sociedad y claro, el hecho de que cada reclamo puntual de una persona ya pasa a lo público vía redes sociales e incluso todo el movimiento alternativo que yo creo que tiene que ver con la estructura de un cierto capitalismo de sociedad civil hace que las demandas sean demandas corporativas y desideologizadas o por lo menos no encuadradas dentro de una idea general de construcción de la sociedad y eso los partidos lo vienen sufriendo, todos los partidos en Occidente lo vienen sufriendo. Y yo creo que hay que repensar a la democracia.
-¿No pasa también por los partidos políticos?
-Por supuesto, también pasa por repensar los partidos políticos.
-Ahora, ante este cruce de caminos, ¿cuál sería para usted el camino correcto digamos?
-Yo sigo creyendo que el camino es el de la democracia representativa y el de partidos fuertes. Ahora, eso exige también que los partidos seamos capaces también de leer la realidad y ser capaces de que tenga sentido para la gente vincularse a partidos para la organización de la sociedad.
“DESIDEOLOGIZACIÓN Y PRAGMATISMO”
-¿Cómo analiza propuestas por ejemplo como las de Novick?
-No justamente, la propuesta de Novick es la negación de la estructura de partidos.
-¿Así, tan tajante?
-Y claro, está basado en la desideologización, el pragmatismo. El pragmatismo es una ideología. La contradicción que hay ahí es que se dice: yo soy pragmático, no tengo un posicionamiento ideológico. Y eso no es cierto. El pragmatismo es un posicionamiento ideológico. El posicionamiento ideológico ¿qué es? Es un conjunto de ideas y valores de una cierta consistencia. Bueno, es eso, es una ideología.
-Hablando de Novick, ¿lo ve también como el “Trump criollo”, como alguien ha lanzado por allí?
-Nooooo, no. Si uno quisiera buscar puntos de contacto, obviamente que los va a encontrar. Lo que sí, es la despolitización de la política. Y eso sí es un problema. Es un problema para la construcción de las democracias políticas. Yo no encuentro, tengo la cabeza abierta, no tengo problema en seguir discutiendo, pero yo no encuentro una forma de organización de la sociedad, por ahora no ha surgido, alternativa a la construcción, desde la política y con los partidos políticos. Entonces, la negación, a lo Novick, pero bueno ahí sí es Trump, cuando se para frente a Hillary Clinton y dice, “ustedes, los políticos” él está haciendo política, es una contradicción en sí misma.
-¿Qué puede comentar sobre el nuevo gobierno de Estados Unidos?
-(se ríe), No, no sé, todavía no le hemos visto las patas a la sota. El discurso del nuevo presidente es un discurso terrible, brutal. Ahora, lo más brutal para mí que no solo es Trump, es el voto conservador, la vuelta al discurso nacionalista, es muy curioso el fenómeno, que va a contrapelo del desarrollo de la humanidad globalizada. Ahora, no son fenómenos nuevos. Está Berlusconi en Italia, Sarkozy en Francia, Beppe Grillo también en Italia que no llegó a primer ministro pero que sin duda tiene peso. Pero fue antes, Collor de Mello en Brasil, Fujimori en Perú.
-Se emparenta también con cierta disconformidad antisistémica, el Brexit, etc.
-Por supuesto.
-Y tal vez el No en Colombia al acuerdo de paz.
-El Brexit y Trump tienen mucho en común, que tiene que ver con esa actitud conservadora y de encerrarse en sí mismo pensando que es posible encerrarse sobre sí mismo y que la culpa de todo es del extraño que viene de afuera. Lo del plebiscito en Colombia e incluso las municipales en Chile es otra manifestación sumamente grave donde el dato fundamental es la abstención.
O sea, lo preocupante de Colombia, no es que votaron No, lo cual sería preocupante en sí mismo, sino la cantidad de gente que se abstuvo, un 60%, en un referéndum por la paz. Y está claro que no estaban discutiendo por la suba del vintén en el tranvía, era un referéndum por la paz. Y en las municipales de Chile, de fines del año pasado, pasó lo mismo, más de un 60% de abstención. Esa es la preocupación. El pasotismo, el desinterés, la salida de la gente de la preocupación por la cuestión social.
LA LUZ LARGA Y LA LUZ CORTA
-¿Qué Frente Amplio vamos a ver este año? ¿un Frente mucho más interrelacionado con la Presidencia de la República, con vasos comunicantes mucho más fuertes con el Parlamento? ¿Veremos a un Frente mucho más negociador?
-Yo apuesto a todo eso. Apuesto a un mayor vínculo con nuestras bancadas, mayor vínculo con nuestro Poder Ejecutivo, a mantener y fortalecer la vida orgánica en el Frente Amplio, pero además un Frente Amplio que discuta; y esto es algo que a mí me enseñó Ehrlich y que a mí me gusta mucho decir: que conduzcamos tanto con la luz corta como con la luz larga. O sea, sin duda hay que discutir temas de coyuntura, cuestiones puntuales que hacen a la política cotidiana, pero también conduzcamos con luz larga, y ahí el debate ideológico, el aporte al debate de ideas en la sociedad por esta preocupación sobre la democracia representativa me parece fundamental.
ESTATUTOS, POR AHORA NO SE CAMBIAN
-Se ha dicho que el Frente se mueve lento, que tiene una estructura pesada, ¿por dónde vienen esos cambios? ¿Habrá un cambio en los Estatutos también?
-Sin duda que hay que dinamizarlo mucho más. Pero si eso implica reformar estatutos, no. No tengo dentro del horizonte proponer una reforma de los estatutos, por lo menos no en lo inmediato. Probablemente haya que hacerla pero no es una preocupación en lo inmediato.
-En lo que respecta al Secretariado, trascendió que se evalúa la continuidad del mismo ¿es así?
-A ver, eso es lo de menos. Lo del Secretariado para mí es una de las pruebas de cómo discutimos cuestiones menores. ¿A la población le interesa realmente si el Frente Amplio, además de la Mesa Política, convoca al Secretariado los lunes? Yo creo que no. Creo que eso le preocupa a los diez, quince, que estamos metidos en la cuestión orgánica. Realmente, no creo que sea relevante.
-Pero ese órgano ¿va a seguir existiendo?¿está previsto modificarlo?¿es relevante o no que esté?
-A ver, está funcionando, existe. Nosotros nos planteamos ya el año pasado, evaluar.
Íbamos a hacer una reunión el 9 de diciembre para evaluar el funcionamiento del Secretariado. Después, la dinámica no nos permitió hacer esa reunión de evaluación. O sea, está sometido a evaluación. Pero me parece un tema muy menor el de si el Secretariado se mantiene o no se mantiene en la discusión política.
VOLVER A ACERCAR A LOS INTELECTUALES AL DEBATE PÚBLICO
-Usted se refería también al debate ideológico…
-Ese debate sí es fundamental. Fundamental, formación ideológica ya, tirar temas de discusión en la población me parece fundamental.
-¿Hacia dónde apunta ese debate?
-Al debate en la sociedad, volver a tomar el debate en la sociedad sobre cómo se construye sociedad que es lo que justamente están negando estas tendencias de negación de la política, que sostienen que la discusión sobre la orientación de la construcción política de la sociedad es una discusión estéril y que lo que hay que hacer es discutir medidas concretas, pragmatismo, medidas prácticas, etc.
-¿Cuál es la alternativa porque medidas concretas no hay que dejar de tomar?
-Hay que hacer las dos cosas. Hay que discutir las cuestiones prácticas pero hay que discutir también en términos ideológicos. A mí me interesa ver qué se está discutiendo, de hecho se está discutiendo y yo sigo esa discusión muy atentamente, a nivel occidental de países centrales y no solo de países centrales, una fuerte discusión sobre democracia. Y yo quiero traer esa discusión al Uruguay.
En Italia hay un debate precioso sobre democracia pero a nivel de la teoría del Derecho y del Derecho Constitucional hay un debate sobre las democracias constitucionales, apasionante. El vicepresidente de Bolivia acaba de publicar en la Jornada de México un artículo sumamente interesante sobre globalización y sobre el fin de la globalización (“La globalización ha muerto”, Alvaro García Linera, La Jornada de México). Esos debates hay que amplificarlos y hay que darlos en Uruguay también.
García Linera, además de ser vicepresidente de Bolivia es un intelectual de altísimo nivel. Y yo creo que es fundamental y esto es otra vez el Frente que queremos, es volver a acercar a los intelectuales, a los pensadores, al debate público. Que vuelvan a encontrar en el Frente Amplio el espacio donde proponer las ideas en debate en la sociedad.
-A propósito, ¿es cierto que usted tiene previsto traer al país a figuras de peso al país para participar de distintos debates?
-Sí, es correcto. Vamos a hacer probablemente tres conferencias trayendo a actores, intelectuales internacionales de alto nivel y alguna conferencia más incluso hacerlo vía electrónica también, porque eso es lo otro, los contenidos son fundamentales, nunca hay que olvidarse de los contenidos, pero utilizar los medios, como medios -que no son fines, sin medios- para que nos faciliten el debate.
Entonces, alguna otra conferencia además de las tres que mencionaba, seguramente sea videoconferencia donde también estemos convocando a algunos actores internacionales a que nos ayuden a pensar en la sociedad. O escuchar también de las experiencias adquiridas.
Pienso por ejemplo en la socialdemocracia sueca, que puede ser muy interesante tener una visión, ¿qué pasó con el proyecto de socialdemocracia sueca?, ¿qué es hoy?, ¿qué pasó con el Estado de bienestar que propuso la socialdemocracia europea durante el siglo XX? Es un debate que hay que darlo y que vale la pena aprovecharlo.

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