Usted está aquí:Noticias/BOLETÍN 2121. Con el Gral. Halty - MVD se destaca - Uy Natural - Audiovisual - AU en tu barrio

Pobreza e indigencia durante los gobiernos del FA

Sería una mezquindad desconocer el papel jugado por los gobiernos del FA y por la política económica en la baja de la pobreza y la indigencia. Sería una mezquindad desconocer el papel jugado por los gobiernos del FA y por la política económica en la baja de la pobreza y la indigencia. En base a datos del Instituto Nacional de Estadística

El retroceso de la pobreza ha sido uno de los logros más importantes de los gobiernos del Frente Amplio.
La política que hizo posible pasar de 40% en el pico más alto de la crisis de 2002 hasta el guarismo actual, en torno al 8%, debe ser valorada especialmente en este año electoral.
Como lo reconocen los organismos internacionales, entre ellos la Cepal, Uruguay no solo es el país con menos pobres de América Latina, sino que en la comparación con sí mismo, con sus mejores datos previos a la crisis de comienzos del siglo, registra avances que es difícil discutir. El pequeño incremento de la pobreza registrado el último año, en una situación de enlentecimiento de la economía con baja del empleo, en un contexto regional muy adverso, no pone en tela de juicio la validez de este proceso. Es natural que haya pequeñas variaciones, y que después de varios años de descenso importante de la pobreza el ritmo de decrecimiento de la misma se atenúe, como se observa en los gráficos.
El Instituto Nacional de Estadística (INE) -cuya seriedad y profesionalismo no es discutido por ningún partido- establece en su estimación de 2018:
“Indigencia
El total de hogares bajo la línea de indigencia (LI) se ubicó en 0,1%. El total de personas bajo la línea de indigencia se ubicó en 0,1%.
Pobreza
El total de hogares bajo la línea de pobreza (LP) se ubicó en 5,3%. El total de personas bajo la línea de pobreza se ubicó en 8,1%.”
Los gráficos adjuntos, en base a datos del INE, son ilustrativos.
El argumento de que Uruguay pudo crecer y exhibir estos resultados debido al llamado “viento de cola” (precios altos de los productos que exportamos) es falaz. Primero, ese “beneficio” lo tuvieron también los restantes países de la región, hoy con índices de pobreza alarmantes casi todos ellos; segundo, que ese efecto duró un lapso relativamente breve del período considerado, en el cual debimos padecer las consecuencias de la crisis financiera internacional de 2008 y los precios récords del petróleo, del que a diferencia de varios vecinos carecemos.
Uruguay ha sido el único país en la región en cumplir con el objetivo de Naciones Unidas de reducir la pobreza a la mitad y la indigencia a menos de 3% respecto al año 2000.
Sería una mezquindad desconocer el papel jugado por los gobiernos del FA y por la política económica en este logro, así como en la capacidad que tuvo el país para crecer mejorando la distribución de la riqueza, en lo que también estamos primeros en América Latina.
Pero todavía hay compatriotas en la pobreza, y la mayoría de ellos son niños. Sin embargo, para poder continuar librando esta batalla de la mejor manera, es necesario valorar lo logrado. Y en tal sentido es conveniente tener en cuenta que, como dice Cepal, la “pobreza infantil en Uruguay cayó 45% entre 2003 y 2018”. No es para darse por satisfechos, pero sí para saber que se va por un camino que hay que seguir recorriendo, sin desviarse por nefastos derroteros que conocimos en el pasado y que padece la mayoría de nuestros vecinos.
Solo a título de comparación y referencia: se conocieron las cifras aportadas por el Instituto Nacional de Estadística y Censos de Argentina. En el país vecino la pobreza llegó en 2018 a 32% y la indigencia a 6,7%. Se trata de la cifra más alta desde la crisis económica de 2001.
Vale reiterarlo: en este año electoral aseguremos el rumbo también en este tema crucial.

Valora este artículo
(1 Voto)